Mi vida al otro lado de la pantalla
Laura:
Hablando con Jorge por nuestra ventana de conversación del msn tan impersonal y que conduce a tantos malos entendidos, me ha preguntado como se llama esa sensación que tienes cuando ves una película romántica. Intentaba hacer encajar la palabra envidia, pero no es la acepción que estabamos buscando.
No es envidia, ni siquiera es querer ser esa chico/a tan perfecto/a y con una vida tan ideal, aunque digas: "quiero que me pase eso a mi". Es como una presión en el pecho, es como si llegases a sentir que estas viviendo todo lo que ves.
Desde pequeña me ha encantado el cine, he visto miles de películas muchísimas veces e incluso me he aprendido diálogos porqué, en mi opinión, lo mejor que puedo hacer con mis noches de sábado, es emplearlas ante la pantalla con un buen bol de palomitas (soy rara, lo sé y lo asumo).
No soy una friki del cine, no me se los nombres de los directores ni qué peliculas ganan los Oscar, pero me gusta.
Me gusta porque cuando me siento delante de la pantalla tengo una predisposición a dejar de ser Laura, a olvidar que tengo examenes o que hecho de menos a mi abuela, incluso olvido que uso una talla 48 y que me gusta demasiado el chocolate.
Veo la película y lo vivo, lo siento. Tanto es así que he perdido mi virginidad 100 veces antes de hacerlo en la realidad (espero que hayais entendido lo que quiero decir). Porque, ¿para qué sino nos sentamos ante el televisor, en la butaca del cine o alquilamos las mismas películas una y otra vez? Porque nos evadimos de vidas que cambiaríamos encantados por las de los personajes de esas películas.
Cuando acaba una película romántica, lloro, no porque se acabe, ni siquiera porque haya sido tan bonita que me abrume. Lloro porque se acaba y yo vuelvo a ser Laura, y volveré a soñar cuando vea otra película (quizá a la media hora).
De pequeña quería ser actriz, y en la adolescencia el teatro me brindó la oportunidad de ser algunos personajes bastante variopintos, hasta que me di cuenta que el personaje puede vivir un amor indescriptible, o tener todo cuanto desee, pero la actriz sigue teniendo su vida al margen de su papel.
Cuando todo va mal, siempre puedes imaginar que eres la protagonista de El diario de Noah y que Noah te prepara una habitación para que pintes mirando al mar.
El cine es mas de lo que pensamos, es nuestra vida al otro lado de la pantalla.


1 blogueros hablaron:
Me gustó el post...a mi me pasa que cuando voy al cine es como que me desconecto de la realidad. Me gusta mucho ver películas por eso, porque puedo vivir muchas cosas y seguir siendo yo.
Espero que les vaya bien con el blog.
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